Durante la vendimia, el valor de un dato analítico depende también de la rapidez con la que esté disponible. Una muestra enviada a un laboratorio externo puede ofrecer un resultado preciso, pero no siempre compatible con los plazos de toma de decisiones de la bodega: mientras tanto, el mosto puede evolucionar, la fermentación puede avanzar y algunas decisiones operativas pueden perder su oportunidad.

La experiencia en Callaway Vineyard & Winery

En este contexto se enmarca la experiencia de Callaway Vineyard & Winery, una bodega histórica del valle de Temecula, en California. En el vídeo, el enólogo, Giovani Verdejo, explica cómo se ha integrado CDR WineLab® en el trabajo diario de la bodega, especialmente durante la vendimia. En concreto, destaca tres aspectos fundamentales de la experiencia de Callaway: la reducción del recurso a laboratorios externos, la rapidez de los análisis y el valor del apoyo de Gusmer en Estados Unidos.

Mira el vídeo del caso práctico: Giovani Verdejo, enólogo de Callaway Vineyard & Winery, habla sobre CDR WineLab®

Desde el envío de las muestras hasta el análisis en la bodega

Uno de los aspectos más concretos que destaca Giovani Verdejo es la dependencia de los laboratorios externos. Para una bodega que opera en la zona de Temecula, enviar muestras fuera de las instalaciones puede suponer tener que hacer frente a plazos, costes y complejidades logísticas que no siempre son compatibles con las necesidades de la vendimia.

De hecho, el laboratorio externo más cercano al que acudir para determinados análisis no resulta cómodo desde el punto de vista logístico. El problema no es solo económico: durante la vendimia, esperar un resultado puede suponer trabajar con datos que llegan cuando el vino o el mosto ya han cambiado.

En fases como el estrujado, la maceración en frío, los remontados y la evolución de los mostos en las primeras etapas de la fermentación, afirma Giovani, los datos analíticos no son un control formal que archivar a posteriori, sino una herramienta de trabajo necesaria. Saber rápidamente cómo está evolucionando un mosto permite decidir si hay que intervenir, cuándo hacerlo y con qué prioridad.

Con CDR WineLab®, Callaway Winery ha podido trasladar una parte importante del control analítico directamente a la bodega. Esto ha permitido al equipo obtener información útil en el momento en que la necesita, sin interrumpir el flujo operativo ni esperar a que un laboratorio externo envíe los resultados.

En otras palabras, la ventaja no es solo «hacerlo antes», sino disponer de los datos analíticos cuando aún tienen valor operativo.

Un ejemplo concreto: el análisis del dióxido de azufre

El enólogo destaca que, con el método anterior basado en un aspirador, el análisis del dióxido de azufre (libre y total) requería unos 15 minutos por muestra. En cambio, con el CDR WineLab®, afirma que puede realizar 16 análisis en unos 15 minutos.

AnálisisMétodo anterior descrito en el vídeoExperiencia con CDR WineLab®
Dióxido de azufreUnos 15 minutos por muestraUnas 16 analíticas en 15 minutos

Esta comparación pone de manifiesto el impacto en el trabajo diario. Durante la vendimia, cuando el número de muestras puede aumentar rápidamente, reducir el tiempo por análisis individual supone liberar horas de trabajo y agilizar el proceso de toma de decisiones.

La ventaja no es solo la rapidez del instrumento, sino la posibilidad de integrar el análisis en la rutina de la bodega sin que se convierta en un cuello de botella.

Facilidad de uso e integración en la rutina de la bodega

En el relato de Giovani Verdejo, se pone de manifiesto que CDR WineLab® es una herramienta fácil de usar y capaz de modificar de forma concreta la organización de los análisis en la bodega. El enólogo la describe como una herramienta muy sencilla para realizar controles analíticos, y destaca que, si se sabe utilizar una pipeta, se puede utilizar la herramienta.

Esta sencillez de uso, junto con los kits de reactivos listos para usar, las instrucciones paso a paso que aparecen en pantalla y los resultados que se pueden leer de inmediato, hace que el análisis resulte más accesible para el equipo y reduce el riesgo de errores.

Para Callaway Vineyard & Winery, CDR WineLab® no ha supuesto una simple integración de los métodos utilizados anteriormente, sino que ha sustituido gran parte del equipamiento empleado para los análisis rutinarios, transformando el laboratorio interno en una fase más rápida e integrada del trabajo diario de vinificación.

El papel de Gusmer en Estados Unidos

En el mercado estadounidense, un elemento determinante de la experiencia que nos cuenta Giovani, enólogo de Callaway Vineyard & Winery, es el apoyo de Gusmer Enterprises.

Gusmer Enterprises es el distribuidor oficial en Estados Unidos de los sistemas CDR destinados al sector de las bebidas, entre los que se incluyen CDR WineLab®, CDR BeerLab®, CDR CiderLab, CDR KombuchaLab y CDR DrinkLab®.

En el vídeo, el enólogo cuenta su experiencia con el soporte técnico y lo considera un motivo más para recomendar CDR WineLab® a otras bodegas. En concreto, destaca la disponibilidad de asistencia para actualizaciones, materiales y la gestión de las necesidades operativas relacionadas con el equipo.

Para una bodega estadounidense, este aspecto es fundamental. Adquirir un sistema de análisis no solo significa introducir un nuevo equipo en el laboratorio: también implica poder contar con un suministro continuo, asistencia técnica y personas de contacto competentes en la zona.

El «Service with Knowledge®» de Gusmer, basado en competencias técnicas internas, servicio de consultoría y conocimiento de los procesos del sector de las bebidas, contribuye a que CDR WineLab® se integre más fácilmente en la rutina de las bodegas estadounidenses.

Conclusión

El caso de Callaway Vineyard & Winery muestra cómo el análisis del vino en la bodega puede tener un impacto directo en la gestión de la vendimia y en las decisiones cotidianas del enólogo.

Gracias a CDR WineLab®, la bodega ha podido reducir su dependencia de los laboratorios externos, agilizar análisis rutinarios como el del dióxido de azufre e integrar el control analítico en el flujo operativo de la producción.

Gusmer Enterprises, distribuidor de los instrumentos de la línea CDR FOODLAB® para bebidas en Estados Unidos, aporta un valor añadido: la asistencia técnica, la distribución local y el soporte en la aplicación facilitan la adopción del instrumento por parte de las bodegas estadounidenses.

La verdadera ventaja, por lo tanto, no es solo obtener resultados más rápidos, sino poder tomar decisiones basadas en datos analíticos disponibles justo cuando realmente se necesitan.

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